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Guerra civil

Al querer acercarnos a nuestra localidad, sería conveniente conocer algunas generalidades, aunque sea de forma muy sencilla, cómo es la sierra que nos circunda porque va a condicionar y mucho el desarrollo de la contienda que se desarrolló durante 1936 a 1939.

Villavieja se encuentra enclavada  en la ladera orientada hacia el sur de la sierra de Guadarrama (Montes Carpetanos) y en el margen izquierdo del valle del Lozoya. La sierra que desde Villavieja podemos observar y que nos flanquea por el norte, pertenece, por tanto, a la Sierra de Guadarrama, conjunto de cimas del Sistema Central comprendidas entre las aguas vertientes del Jarama- Tajo, al Este, y las del río Duero, al oeste. Entre estos dos ríos discurren más de cien kilómetros de montañas, con mayor o menor elevación, separando las tierras existentes de la Meseta Sur, en la vertiente meridional,  con las de la Meseta Norte. La Sierra de Guadarrama, en su parte central, presenta un ramal importante que se separa de forma divergente que sigue una dirección E-S-O, de gran altitud pero que concluye a unos 30  kms de su inicio. El espacio que queda comprendido entre el ramal principal y el secundario da lugar al valle de Lozoya y en el valle medio de este río es donde se encuentra situada nuestra localidad de Villavieja de Lozoya. Uno de los pasos naturales que desde muy antiguo se han utilizado desde la meseta norte al valle donde se sitúa esta localidad es el puerto de Cotos de 1830 mts. Desde aquí y en dirección hacia el Este hay una serie de cumbres con altitudes superiores a 2000mts, lo que hace que apenas existan accesos hacia la meseta norte si no es por el puerto de Navafría (1773). El resto  de los collados que pueden servir de paso como los Neveros, Reventón, Calderuelas, Malagosto, Linera, Arcones o Peña Quemada y Acebeda, apenas cuentan con pistas de paso. Finalizando la línea de esta sierra hacia el este, está el paso del puerto de Somosierra, el de más fácil acceso y más utilizado por ser el collado de más baja altitud (1.434 m) y por donde pasa la A-1 Madrid-Burgos, que pasa a escasos kilómetros de nuestra localidad y el acceso más utilizado para acercarnos a nuestra localidad desde Madrid.

En los primeros días de la guerra las fuerzas nacionales disponían de las ciudades de la meseta superior y Madrid, igual que las ciudades  populosas de Barcelona y Valencia permanecerían fieles a la República,  por lo que la ofensiva sobre Madrid incluía el dominio de los pasos del Sistema Central que dieran paso hacia la capital del Estado. Así pues, durante la Guerra Civil, la sierra de Guadarrama fue fortificada de forma intensa. Por estas fechas, 1936, estaba en construcción la vía del ferrocarril Madrid-Burgos, de la que sólo se había acabado la explanación y los túneles, incluido el túnel que pasa por debajo del puerto de Somosierra. Esta vía férrea en construcción en aquellos días, y sobre todo el túnel, tuvo una especial relevancia por ser vía de suministro de las unidades militares que se situaban alrededor del puerto. Desde el primer momento, tanto el túnel como el puerto de Somosierra y sus alrededores se consideraron, por las dos partes, como un punto importante a ocupar. Para los sublevados suponía la llave de acceso para la toma de Madrid y por el contrario, para los republicanos, un punto clave a defender, por lo que ocasionó una muy temprana actividad militar en este territorio y los pueblos de alrededor. Entre estos puntos clave estaba la presa del embalse de Puentes Viejas, lugar deseado de alcanzar por las columnas nacionales pues representaba la posesión del agua que se suministraba a Madrid.

Entrada de bunker en Villavieja del Lozoya

Por este motivo, en estos lugares aún podemos encontrar restos, ecos de los duros combates que se libraron en sus cercanías en 1936 y de la larga ocupación por las fuerzas militares que se asentaron en sus flancos durante casi tres años. Lo atestiguan restos de fortificaciones, posiciones, trincheras y fortines, todos ellos relacionados con la técnica militar defensiva. Son los testigos mudos e impasibles, de la dura vida y de la voluntad de aguantar que tuvieron unos hombres que lucharon por lo que creían mejor para su país y que aún permanecen  en nuestra localidad, ya integrados en el paisaje.

Trinchera de Villavieja del Lozoya

El frente se estabilizó en la zona de los terraplenes de la vía del tren junto al paso de la Huerta de la Reguera. Las tropas franquistas eran avitualladas y reforzadas desde la sierra, concretamente desde el pico del Collado Espino y el Puerto de Linera, donde aún se pueden observar en su cima los vestigios de un nido de ametralladoras y puestos de vigilancia. Junto a la vía del tren aún hay dos búnkers en buen estado de conservación construidos por las tropas fieles a Franco a juzgar por su orientación mirando hacia Buitrago, zona por entonces republicana. Sobre el túnel y muy cerca de la Cañada de la Solana se observan casi borradas las trincheras. En el fondo del terraplén mirando hacia el puerto de La Linera y en el Arroyo de los Robles pueden conducir a engaño unas ruinas que no tienen que ver con la guerra. Son más antiguas y corresponden a una antigua fragua en la que se preparaban las herramientas de los obreros que construyeron el túnel y los terraplenes para el ferrocarril. Dormían en campamentos por la zona. Usaban la fuerza del agua y la energía de la combustión de los bosques de roble. De esos bosques salía el carbón vegetal de las actividades de carboneo tradicionales de la zona. También quedan vestigios, pero eso es otra historia… Desde Buitrago subían los refuerzos y los milicianos que a su vez venían desde Madrid para frenar el avance del frente. Los ancianos del pueblo cuentan cosas terribles, como el fuego cruzado que tuvo que sufrir Villavieja por parte de los dos bandos enfrentados y que trajo como consecuencia la práctica destrucción del pueblo, iglesia incluida, y el no poder cultivar las huertas ni atender el ganado ni poder casi sobrevivir. Bombardeos y ataques con obuses que silbaban por las calles del pueblo y que al caer uno de ellos sobre una casa mató a una madre que amamantaba a su hijo. El hijo sobrevivió. Otros testimonios hablan de un amigo y compañero de batalla  que murió en ese frente y lo tuvieron que enterrar allí mismo en un lugar incierto de los terraplenes de la vía. Días después lo desenterraron de nuevo ya que tenía en su ropa la paga de 100 pesetas recién entregada y eran tiempos de necesidad y penurias extremas. Terribles experiencias todas ellas.

Montañas - Villavieja del Lozoya